Hoy recorría Santiago
y mi refugio no estaba.
Todo lo bueno se acaba,
y en la nostalgia naufrago.
En una esquina me apago
mientras evoco las risas
que con deleite improvisas
cuando llevas una copa.
Allí se daban estopa
poetas y poetisas.
Y no exagero si digo
que muchos poemas fueron
los que varios escribieron
por contentar al amigo.
Desde Santiago bendigo
la magia sin interés
del rapsoda y feligrés
que se trocó en mosquetero,
a la moza del liguero,
y a lo que vino después.
Mi refugio yace muerto
porque su tiempo pasó,
pero en su día arrasó
por su sarcástico acierto.
El local ya está desierto
de fogosos estudiantes,
sinvergüenzas y galantes:
Descarados escritores
que derrochaban amores
en tertulias fascinantes.
..--..
VicenteMoret
y mi refugio no estaba.
Todo lo bueno se acaba,
y en la nostalgia naufrago.
En una esquina me apago
mientras evoco las risas
que con deleite improvisas
cuando llevas una copa.
Allí se daban estopa
poetas y poetisas.
Y no exagero si digo
que muchos poemas fueron
los que varios escribieron
por contentar al amigo.
Desde Santiago bendigo
la magia sin interés
del rapsoda y feligrés
que se trocó en mosquetero,
a la moza del liguero,
y a lo que vino después.
Mi refugio yace muerto
porque su tiempo pasó,
pero en su día arrasó
por su sarcástico acierto.
El local ya está desierto
de fogosos estudiantes,
sinvergüenzas y galantes:
Descarados escritores
que derrochaban amores
en tertulias fascinantes.
..--..
VicenteMoret