ADSAKA
Poeta recién llegado
Si tu recuerdo es mi martirio, mi sentimiento es mi verdugo.
Si tus palabras son mis lagrimas, quiero dejar sordos mis ojos,
a consecuencia del deseo de no llorar por tu despojo.
Si decirte lo que siento es inoportuno, quiero quedarme mudo.
Si las noches huelen a Vodka, y mis días a cigarrillos;
Si mi boca huele a deseo y mis manos huelen a vacío;
Si mi corazón apesta a agonía latido tras latido.
Creo que no hay mas remedio, que vivir cada hora abrazado
a tu olvido.
Y si el silencio es con el único que platico a solas.
Y esas sombras las que me arrullan para dormir cada madrugada.
Creo que es el tiempo de anexarme al rastro y suspirar.
Y dejar en el piso mi cariño que no creo que volveré a usar.
Si acaso un beso es demasiado para olvidarlo; desisto.
Pues el intento implacable de ser feliz es algo inútil.
Si acaso darte todo, me deja sin nada, entonces entiendo
que si dejar de quererte duele, amarte es mi único remedio.
Si tus palabras son mis lagrimas, quiero dejar sordos mis ojos,
a consecuencia del deseo de no llorar por tu despojo.
Si decirte lo que siento es inoportuno, quiero quedarme mudo.
Si las noches huelen a Vodka, y mis días a cigarrillos;
Si mi boca huele a deseo y mis manos huelen a vacío;
Si mi corazón apesta a agonía latido tras latido.
Creo que no hay mas remedio, que vivir cada hora abrazado
a tu olvido.
Y si el silencio es con el único que platico a solas.
Y esas sombras las que me arrullan para dormir cada madrugada.
Creo que es el tiempo de anexarme al rastro y suspirar.
Y dejar en el piso mi cariño que no creo que volveré a usar.
Si acaso un beso es demasiado para olvidarlo; desisto.
Pues el intento implacable de ser feliz es algo inútil.
Si acaso darte todo, me deja sin nada, entonces entiendo
que si dejar de quererte duele, amarte es mi único remedio.