AUGUSTO SILVA ACEVEDO
Poeta veterano en MP
MI RIVAL, MI CORAZÓN…
Una consonancia, la de un piano, con todo y letra;
y la voz de Serrat se imprime en mi oído medio
y voy, usurpando el universo entre mis manos, para
besar lentamente a la luna, hasta que la canción
se rompe en una elipsis, donde solo cabe mi alma
y mi inspiración, que vuela como suspiro en busca
de ese contraste entre tu olvido y mi esperanza.
Siento que mi pobre corazón es mi propio rival,
como el viento que besas tus cabellos, y tu piel.
Me duele todo, el cosmos, las flores, las raíces
y los trenes desolados, como mi corazón impío.
Hay mil soles de distancia entre tu libertad y mi
limpio amor, que nace desde mi alma como un
mendigo solicitando la moneda de tu voluntad.
¡AY! Mi fe del amor es como dos agujas de un
reloj, soliviantado; que aunque no deseo que
avance, siempre se pierde como un ser sedicioso.
El balance de la música de ese piano enamorado,
me deja amarguras en mi exiguo corazón perdido…
augus 24 febrero 2015.
Una consonancia, la de un piano, con todo y letra;
y la voz de Serrat se imprime en mi oído medio
y voy, usurpando el universo entre mis manos, para
besar lentamente a la luna, hasta que la canción
se rompe en una elipsis, donde solo cabe mi alma
y mi inspiración, que vuela como suspiro en busca
de ese contraste entre tu olvido y mi esperanza.
Siento que mi pobre corazón es mi propio rival,
como el viento que besas tus cabellos, y tu piel.
Me duele todo, el cosmos, las flores, las raíces
y los trenes desolados, como mi corazón impío.
Hay mil soles de distancia entre tu libertad y mi
limpio amor, que nace desde mi alma como un
mendigo solicitando la moneda de tu voluntad.
¡AY! Mi fe del amor es como dos agujas de un
reloj, soliviantado; que aunque no deseo que
avance, siempre se pierde como un ser sedicioso.
El balance de la música de ese piano enamorado,
me deja amarguras en mi exiguo corazón perdido…
augus 24 febrero 2015.