• MundoPoesía se ha renovado! Nuevo diseño y nuevas funciones. Ver cambios

Mi rosa, silente

León_es

...no soy poeta, solo escribo...

No sonríe, me anima, su fuerza es un mudo reto

ella es el sentido que da valor al secreto,

el eco de fe que mi espíritu invoca,

la calma que ignora la pena que toca.


No entiende, me soporta, es puerto y orilla,

su intuición sabia, sabe sin ver la tablilla

que dicta mis pasos, mi rumbo confuso,

ella es soporte que rompe mi abuso


En mi soledad, aunque yo la reclame,

su silencio es un sí, esperando la ame.

No pido, me ayuda, ama sin gesto ni prisa

ella es la estrategia que mi caos divisa,


la luz que precede al paso temido,

el auxilio que llega, jamás retenido.

No corresponde solo ama, su entrega océano profundo,

su ego es certeza que no pide un segundo


De mi inteligencia, mi lógica fría,

solo exige que sea la mejor melodía

que mi ser le regale, sin trampas ni muros,

un segundo, de atención sin apuros.


¡Oh, mujer, una rosa que aprende del tiempo!

tu color no es vano, tu hermosura un ejemplo.

De tu tallo cada espina no es pena, es lección,

el brote que crece con nueva ambición.


Te liberas al ser, te defines al dar,

y en tu lento despojo, te vuelves a alzar.

La flor ya no teme a su noble pureza,

tu fuerza silenciosa es tu mayor belleza.

 
No sonríe, me anima, su fuerza es un mudo reto

ella es el sentido que da valor al secreto,

el eco de fe que mi espíritu invoca,

la calma que ignora la pena que toca.


No entiende, me soporta, es puerto y orilla,

su intuición sabia, sabe sin ver la tablilla

que dicta mis pasos, mi rumbo confuso,

ella es soporte que rompe mi abuso


En mi soledad, aunque yo la reclame,

su silencio es un sí, esperando la ame.

No pido, me ayuda, ama sin gesto ni prisa

ella es la estrategia que mi caos divisa,


la luz que precede al paso temido,

el auxilio que llega, jamás retenido.

No corresponde solo ama, su entrega océano profundo,

su ego es certeza que no pide un segundo


De mi inteligencia, mi lógica fría,

solo exige que sea la mejor melodía

que mi ser le regale, sin trampas ni muros,

un segundo, de atención sin apuros.


¡Oh, mujer, una rosa que aprende del tiempo!

tu color no es vano, tu hermosura un ejemplo.

De tu tallo cada espina no es pena, es lección,

el brote que crece con nueva ambición.


Te liberas al ser, te defines al dar,

y en tu lento despojo, te vuelves a alzar.

La flor ya no teme a su noble pureza,

tu fuerza silenciosa es tu mayor belleza.

Me gusta esa celebración de la fortaleza y el amor incondicional de una mujer.
Un amor que es profundo y desinteresado.

Saludos
 
Atrás
Arriba