Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto

En la cima del monte de la caricia
me duermo entre tu cálido abrazo,
suspirando y refugiando todos los sabores
del beso que me besa llenando mis resquicios.
No te creas que la quietud es calma
ni que al calma es real, verdadera,
es el deleite del sentir aparentemente
el esfuerzo de tu gloria plena.
No se me despoja el Alma
del deseo que me implantas,
eres como fresca agua
que mis pétalos llenas.
No, no se me duerme el tiempo
aunque el reloj parece quieto,
son minuto a minuto
lo que mi sed reclama.
Rosario de Cuenca Esteban