Edgar Márquez
Poeta recién llegado
Y en el vago camino de mi armonía
fue repentino secuestro tu mirada
y cuando quedé sin rescate a esta larga fantasía
fue difícil querer regresar cuando no había nada
No pude resistirme a tus encantos
los que me cegaron sin preguntarme porqué
tu magia ató mi regocijo entre las manos
siendo rehén de tu presencia sin saber
No pediste recompensa
no pediste ni un solo trozo de oro
te llevaste mi alma entera
tan solo por verte a los ojos
y no me dejaste nada,
no dijiste ninguna sola palabra
Fue un secuestro por largos segundos
como caer dormido por cloroformo
y sometido pertenecí a tu mundo
como la historia que marcó a Estocolmo
Me privaste del mundo real
amenazado con tus ojos de hechizo divino
y al no ver tu rostro me dejaste libre así nada más
loco y enamorado en un robo a mis sentidos
Fuiste tan fugaz a mi pasar
rompiste mi camino de rutina
y con las maravillas de tu encanto
se arrebató mi alma a contra-esquina
Vuelve a raptarme
vuelve e intercepta mi alma con la tuya
curame del sindrome que no deja de ilusionarme
de tu amor que priva y no perturba
Los segundos mas hermosos de mi vida
el instante mas eterno que pude yo vivir
en tus ojos que aguardan mi alma perdida
en el bello secuestro de tú ser tan sutil