dimas claudio
Dimas Claudio
Conservare en mi recuerdo, lo fresco de tu risa.
Para los días tristes un perfume que evoca
la calidez de tus manos dibujando caricias.
y un te quiero apagado, nacido de tu boca
Guardare en el arcón de los sueños dormidos.
cosas que me dijiste, cosas que no te he dicho.
Mil palabras de amor, que buscaban tu oído
huérfanas de calor, se morirán de frio.
Tendré, con tu partida, la tristeza infinita,
de no tenerte más, en mi cama dormida.
El frío de la noche, nuestra alcoba vacía.
Soñar inútilmente, soñar que me querías.
Es hora de partir, no te retrases más
No te apenes, mujer, si me ves llorar.
El amor que siento, basta para dos.
Seguiremos viviendo, mi soledad y yo.
Dimas.
Para los días tristes un perfume que evoca
la calidez de tus manos dibujando caricias.
y un te quiero apagado, nacido de tu boca
Guardare en el arcón de los sueños dormidos.
cosas que me dijiste, cosas que no te he dicho.
Mil palabras de amor, que buscaban tu oído
huérfanas de calor, se morirán de frio.
Tendré, con tu partida, la tristeza infinita,
de no tenerte más, en mi cama dormida.
El frío de la noche, nuestra alcoba vacía.
Soñar inútilmente, soñar que me querías.
Es hora de partir, no te retrases más
No te apenes, mujer, si me ves llorar.
El amor que siento, basta para dos.
Seguiremos viviendo, mi soledad y yo.
Dimas.