Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
¿Para qué vivo con estos pies de barro,
y hago perenne el grito de mi lamento?
si es que me veo en reducido espacio
y esclavo soy del látigo del tiempo.
Me desmorono día a día sin retardo,
no hay tregua y me voy deshaciendo;
carcomido estoy por el pasado
y me produce angustia el futuro incierto.
Saberse caduco y agonizando,
buscar en mí la fecha de vencimiento;
querer volar, tratar de ir escapando
al inevitable final de mis intentos.
Cobarde soy quizá y estoy llorando
porque me duele no saber de dónde vengo;
y la existencia va peregrinando
a un devenir que es seguro y cierto.
Existo ahora, entre risa y llanto
y la conciencia me ciñe un sufrimiento;
querer vivir tranquilo: ¡qué engaño!
cuando me espera boquiabierto el cementerio.
y hago perenne el grito de mi lamento?
si es que me veo en reducido espacio
y esclavo soy del látigo del tiempo.
Me desmorono día a día sin retardo,
no hay tregua y me voy deshaciendo;
carcomido estoy por el pasado
y me produce angustia el futuro incierto.
Saberse caduco y agonizando,
buscar en mí la fecha de vencimiento;
querer volar, tratar de ir escapando
al inevitable final de mis intentos.
Cobarde soy quizá y estoy llorando
porque me duele no saber de dónde vengo;
y la existencia va peregrinando
a un devenir que es seguro y cierto.
Existo ahora, entre risa y llanto
y la conciencia me ciñe un sufrimiento;
querer vivir tranquilo: ¡qué engaño!
cuando me espera boquiabierto el cementerio.