F. CABALLERO SÁNCHEZ
Poeta recién llegado
MI TESTIGO: LA LLUVIA
(Serventesios)
Resbalaba la lluvia en el cristal del coche
y el limpiaparabrisas limpiaba contumaz.
Recuerdo el gran influjo de aquella extraña noche
con la lluvia insistiendo... ¡y tú siendo tenaz!
En nombre del amor te quise hacer sensata
y casi ni me oías las frases amorosas.
Sufrí con tu abandono aquella noche ingrata...
mas sé que en el rosal... no nacen sólo rosas.
Me expusiste una excusa, para irte de prisa
y mordiendo mis puños, te vi marchar de lejos.
Sé que el tiempo es muy sabio y, la vida, organiza
desde el agua de lluvia hasta el sueño en los viejos.
Testigo fue la lluvia de aquel instante amargo
en el que tú te fuiste tan segura de ti.
Sé muy bien que has llorado ¿Fue un error?... Sin embargo
ni volviste tus pasos… ni esperándote allí...
Yo he seguido mi ruta procurando olvidarte
porque la vida empuja y es preciso seguir,
aunque a veces te veo como un sueño que parte
hacia un mundo perdido que te impide vivir.
No es posible la vida si el corazón fenece:
el mío lo rompiste y se mantiene así.
Por mucho que mi alma oculte que padece
todos se han extrañado que viviese sin ti
Y un día te dirán que ya me han enterrado
y que estaba muy solo…el día que me fui
y recordando tú los besos del pasado
te ocultarás de todos y llorarás por mí
La lluvia que ahora cae en este mismo instante,
me recuerda la otra, en la que te perdí.
Si estás viendo la lluvia, tu lluvia es semejante...
Y si te está mojando... ¡también llora por tí!
Málaga, 23 de marzo de 2014
(Serventesios)
Resbalaba la lluvia en el cristal del coche
y el limpiaparabrisas limpiaba contumaz.
Recuerdo el gran influjo de aquella extraña noche
con la lluvia insistiendo... ¡y tú siendo tenaz!
En nombre del amor te quise hacer sensata
y casi ni me oías las frases amorosas.
Sufrí con tu abandono aquella noche ingrata...
mas sé que en el rosal... no nacen sólo rosas.
Me expusiste una excusa, para irte de prisa
y mordiendo mis puños, te vi marchar de lejos.
Sé que el tiempo es muy sabio y, la vida, organiza
desde el agua de lluvia hasta el sueño en los viejos.
Testigo fue la lluvia de aquel instante amargo
en el que tú te fuiste tan segura de ti.
Sé muy bien que has llorado ¿Fue un error?... Sin embargo
ni volviste tus pasos… ni esperándote allí...
Yo he seguido mi ruta procurando olvidarte
porque la vida empuja y es preciso seguir,
aunque a veces te veo como un sueño que parte
hacia un mundo perdido que te impide vivir.
No es posible la vida si el corazón fenece:
el mío lo rompiste y se mantiene así.
Por mucho que mi alma oculte que padece
todos se han extrañado que viviese sin ti
Y un día te dirán que ya me han enterrado
y que estaba muy solo…el día que me fui
y recordando tú los besos del pasado
te ocultarás de todos y llorarás por mí
La lluvia que ahora cae en este mismo instante,
me recuerda la otra, en la que te perdí.
Si estás viendo la lluvia, tu lluvia es semejante...
Y si te está mojando... ¡también llora por tí!
Málaga, 23 de marzo de 2014
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