Jorge Buckingham
Poeta recién llegado
Me caigo sobre tus pasos,
ardiente y decidido,
en este recuadro salvaje,
tan lleno de hemoglobina.
Recojo pedazos de cielo,
que envuelven latidos roncos:
imagen veleidosa
creciendo hacia la Nada.
Abrazo memorias altas,
como el esfuerzo por respirar,
esos simples murmullos fatuos
estremecen mi piedra filosofal.
Y en cada discurso,
un tiempo nuevo;
sobrevive la marca del beso.
Sobrevive la hiedra del mundo.
ardiente y decidido,
en este recuadro salvaje,
tan lleno de hemoglobina.
Recojo pedazos de cielo,
que envuelven latidos roncos:
imagen veleidosa
creciendo hacia la Nada.
Abrazo memorias altas,
como el esfuerzo por respirar,
esos simples murmullos fatuos
estremecen mi piedra filosofal.
Y en cada discurso,
un tiempo nuevo;
sobrevive la marca del beso.
Sobrevive la hiedra del mundo.
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