pumuki
Poeta asiduo al portal
Mantén viva tu fuente
siempre joven, siempre fuerte
déjame que yo beba
cuando esté próxima la muerte.
Último deseo de mi agonía,
tu serás la albacea de mi último día;
yo besaré tus labios con piardía
mientras la muerte me respira.
Dulces besos eutanasia son
de la boca tuya maná y sol,
son la vida de mi débil corazón
que solo se nutre con amor.
Son tus ojos vida mía, aquellos,
que reclaman los míos negros
y que tanto besan tus deseos
escondidos en tus adentros.
Es lo que perece, no te asustes,
lo que envejece y permanece
y que por los tiempos de los tiempos
me verás en cada amanecer.
No temas si marcho ahora
este viaje lo emprenderé sin demora,
me iré con orgullo y honra
al saber que, al menos, pruebo tu boca.
siempre joven, siempre fuerte
déjame que yo beba
cuando esté próxima la muerte.
Último deseo de mi agonía,
tu serás la albacea de mi último día;
yo besaré tus labios con piardía
mientras la muerte me respira.
Dulces besos eutanasia son
de la boca tuya maná y sol,
son la vida de mi débil corazón
que solo se nutre con amor.
Son tus ojos vida mía, aquellos,
que reclaman los míos negros
y que tanto besan tus deseos
escondidos en tus adentros.
Es lo que perece, no te asustes,
lo que envejece y permanece
y que por los tiempos de los tiempos
me verás en cada amanecer.
No temas si marcho ahora
este viaje lo emprenderé sin demora,
me iré con orgullo y honra
al saber que, al menos, pruebo tu boca.