ANTONIO DE JESUS HEDEZ. I
Poeta recién llegado
MI ÚLTIMO DESEO
Anoche creí tener una pesadilla,
cuando vi mi fatídica muerte,
pero no la voy a contar, no, eso no,
diré lo que quiere mi corazón y mente.
Comenzare pidiendo la ropa que usé,
¿Comprar una nueva?, ya para que,
mi ataúd debe ser humilde,
de madera y bonito, eso sí querré.
En casa deseo que sean los rezos,
pongan flores de mil colores,
alrededor de mi féretro veladoras,
para que alumbren a muchos corazones.
Las mujeres que amé vallan,
les pido perdón si las hago llorar,
tal vez no fui el mejor hombre,
pero mi corazón si las supo amar.
Mis amigos no deben ir tristes,
tal vez una lagrima dejar caer,
pido que sean fuertes cuando parta,
y a mi nombre una copa han beber.
A la hora de inhumar mi cuerpo
con música norteña cantaran al compás
de la canción de mi vida (Paloma Querida),
me dirán adiós y descansaré en paz
Anoche creí tener una pesadilla,
cuando vi mi fatídica muerte,
pero no la voy a contar, no, eso no,
diré lo que quiere mi corazón y mente.
Comenzare pidiendo la ropa que usé,
¿Comprar una nueva?, ya para que,
mi ataúd debe ser humilde,
de madera y bonito, eso sí querré.
En casa deseo que sean los rezos,
pongan flores de mil colores,
alrededor de mi féretro veladoras,
para que alumbren a muchos corazones.
Las mujeres que amé vallan,
les pido perdón si las hago llorar,
tal vez no fui el mejor hombre,
pero mi corazón si las supo amar.
Mis amigos no deben ir tristes,
tal vez una lagrima dejar caer,
pido que sean fuertes cuando parta,
y a mi nombre una copa han beber.
A la hora de inhumar mi cuerpo
con música norteña cantaran al compás
de la canción de mi vida (Paloma Querida),
me dirán adiós y descansaré en paz