Que fea que es la mujer de mi vecino,
entre trago y trago pero sin ofender
se lo repito, con mucho tino,
él, medio beodo pretende no comprender.
Parece su rostro, autorretrato de Kahlo
voz chillona cual cantante de folclor
labios inexistentes, como su primor
su rostro inexpresivo, como poema malo
Un día, mientras reposaba la guasa
ya el crepúsculo se hacía presente
escucho en mi ventana... hay alguien en casa
y miro cara sonriendo, con un solo diente.
Podría, me dice, con mirar lebruno,
mientras cambio el bombillo de la sala
sostenerme la escalera
. solo es uno,
siendo así lo cambio al tiro, seré una bala
Al bajar, ya hecho mi justo deber
me dice con toque de diana
déjeme el interruptor encender
veamos si lo hizo con ganas.
Prende, y mientras la luz se hacia patente
raudo salgo pensando en mi obra del día
a trasluz miro su camisón transparente
mientras ella, la puerta abrir pretendía
Me detuve abrupto, casi de tajo
pensé en alguna pregunta frontal
- ¡ tanta sed me produjo este trabajo ¡
- ¡ que bonita se ve la luz! , y el vecino qué tal?
Mientras su nevera abría presurosa
para un jugo brindarme, ameno
ese bello cuerpo que bajo su batón reposa
lo miro; placentero, frío y sereno.
Presuroso armo mi hábil retórica
que de algo sirva esto de escribir verso
la crisis, la vida, el amor, la noche pletórica
vívido recuerdo el día en que fui un perverso.
- el vecino que es tarde y nada que llega
- noooo.. por negocios salió a otro poblado
- y la vecina, celosa es ella, tenga cuidado
- noooo.. ella a cuidar a su madre nunca se niega
Me declaré pitoniso, su mano me hizo leer
acompañados de un vino de bajo costo
Esos que tienen poco alcohol y mucho mosto
bueno, al menos eso le hice creer.
- Esta manita me habla de muchas penas
dije, mientras me platicaba de todo su día
para mover la sinhueso que habilidad tenía
mientras magreaba tales curvas ajenas
- Me da queso, pan, jamón
.. algo de comer
- agua helada, una toalla, me trae rosquilla
- y usted que a cada rato me hace mover
- yo creo que su deseo es verme parada
- está la noche fría, iré a ponerme una mantilla
- no
no lo haga, mis brazos serán su frazada
- además, es así como yo la quiero ver
Ya lleno de valor le digo, desprevenido
- usted me gusta, siempre la he admirado
- que suerte que tiene mi vecino, su marido
- me siento sólo, mi mujer me tiene abandonado
- Me dá un beso o se lo robo, sea dama
- soy hombre que ya tiene su orgullo mancillado
acercando mi ósculo me hago envalentonado
y que la tomo entre mis brazos y la rapto a su cama
la pongo en su lecho tan inerme y calmada
tan exquisita figura, tan suavecita su almohada
que extasiado me embebo esa figura de encanto
de aquella noche a pasado tanto tiempo
tanto
Ayer la vi, la salude muy amable
también salude a mi vecino, amigo entrañable
- pasa a mi hogar, dice, bebamos un buen licor
- hoy cumple años mi hija que es toda un amor
Pregunto la edad y escucho diez justo hoy
al entrar, veo imágenes de vinos y antojos
imágenes que rechazo parpadeando los ojos
pues lo que un día fui, ya no lo soy
- quiére queso, pan, jamòn
. algo de comer?
con picardía me preguntaba la mujer
- su hijo tiene casi la edad que la mía
- ojalá se lleguen a conocer un día
Aquella coincidencia me hizo pensar
y mi cuerpo se tornó frío cual gélido prado
al ver aquella niña, cabellos de azar,
que a mi diestra se había parado
Me ví en sus tiernos ojos latente
y el rostro de mi hijo viene a mi mente roer
al ver sonriedo al vecino con un vaso presente
de bruces sobre mis rodillas murmuro no puede ser