Stalin FR Armijos
Poeta recién llegado
Allí estoy
entre el principio del fin,
y mi guitarra
la única que me acompaña,
en ese viejo camino al fin,
donde cantare un blues
para mi soledad.
Al saber
que simplemente venimos
a esta vida un pequeño instante,
a ser parte de una historia
que no se contara jamás,
que el fin no lo sabemos,
en este viejo camino al fin.
Que simplemente conocemos
que lo que nace, muere,
no hay como detenerlo
solo hay que dejarse ir,
por el viejo camino hacia el fin.
Ya me tengo que ir,
ya la muerte esta en mi puerta
y yo si le abriré;
ya se que llego mi fin,
que yo se que he pecado
y en el infierno parare,
en este viejo camino al fin
donde rasgare mi guitarra
y cantare mi blues.
Mis recuerdos
ya suenan muy bajo,
como queriendo ya partir,
y mi corazón ya dejo de latir,
en este viejo camino al fin;
donde el viento vuela lento
también hay lágrimas secas,
ya solamente digo adiós.
Si una lagrima
cae de tus ojos
espero que haya sido por amor
y no por lastima o falsedad,
por cariño y no por hipocresía
pues yo te dejo mi canción.
Solamente queda decirte:
adiós
en este viejo camino al fin.
Y si por suerte
mi alma queda aquí,
juro que siempre cuidare
a los que siempre quise
y a la mujer que ame,
pero no quisiera verla llorar
aunque se que lo va a hacer.
Y si por gracia
al cielo puedo llegar,
mis alas desplegare
a todos los que necesiten ayuda
y alguien que los cuide,
que los comprenda
y que los quiera.
Y si por ley
en el infierno caigo,
no recen jamás por mí
porque esto me toco,
por mi manera de vivir
y si estuvo mal
no hubiera querido
cambiar jamás.
Y solo me queda decir adiós,
ya me voy junto a la muerte,
rasgando mi guitarra
cantando mi blues
en este viejo camino al fin.
Adiós.
entre el principio del fin,
y mi guitarra
la única que me acompaña,
en ese viejo camino al fin,
donde cantare un blues
para mi soledad.
Al saber
que simplemente venimos
a esta vida un pequeño instante,
a ser parte de una historia
que no se contara jamás,
que el fin no lo sabemos,
en este viejo camino al fin.
Que simplemente conocemos
que lo que nace, muere,
no hay como detenerlo
solo hay que dejarse ir,
por el viejo camino hacia el fin.
Ya me tengo que ir,
ya la muerte esta en mi puerta
y yo si le abriré;
ya se que llego mi fin,
que yo se que he pecado
y en el infierno parare,
en este viejo camino al fin
donde rasgare mi guitarra
y cantare mi blues.
Mis recuerdos
ya suenan muy bajo,
como queriendo ya partir,
y mi corazón ya dejo de latir,
en este viejo camino al fin;
donde el viento vuela lento
también hay lágrimas secas,
ya solamente digo adiós.
Si una lagrima
cae de tus ojos
espero que haya sido por amor
y no por lastima o falsedad,
por cariño y no por hipocresía
pues yo te dejo mi canción.
Solamente queda decirte:
adiós
en este viejo camino al fin.
Y si por suerte
mi alma queda aquí,
juro que siempre cuidare
a los que siempre quise
y a la mujer que ame,
pero no quisiera verla llorar
aunque se que lo va a hacer.
Y si por gracia
al cielo puedo llegar,
mis alas desplegare
a todos los que necesiten ayuda
y alguien que los cuide,
que los comprenda
y que los quiera.
Y si por ley
en el infierno caigo,
no recen jamás por mí
porque esto me toco,
por mi manera de vivir
y si estuvo mal
no hubiera querido
cambiar jamás.
Y solo me queda decir adiós,
ya me voy junto a la muerte,
rasgando mi guitarra
cantando mi blues
en este viejo camino al fin.
Adiós.
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