Un día de madrugada
el teléfono oi sonar,
yo ya me temía
que algo malo iba a pasar,
pero núnca me pensé
que nos ibas a dejar.
Cuando me enteré de la tragédia
rebente a llorar,
yaya porque nos dejaste
y te fuistes sin avisar,
nosotros te queremos
y no te podemos olvidar,
cada día que pasa
contigo no puedo dejar de pensar,
con lo bién que lo pasábamos
cuando a cartas nos poníamos a jugar,
cuando veniamos al huerto
y no parabamos de reír y hablar,
lo bién que lo pasábamos contigo
núnca jamás lo voy a olvidar,
y yaya, toda la vida
contigo voy a pensar,
porque eres la mejor yaya del mundo
y eso núnca lo podré olvidar.
el teléfono oi sonar,
yo ya me temía
que algo malo iba a pasar,
pero núnca me pensé
que nos ibas a dejar.
Cuando me enteré de la tragédia
rebente a llorar,
yaya porque nos dejaste
y te fuistes sin avisar,
nosotros te queremos
y no te podemos olvidar,
cada día que pasa
contigo no puedo dejar de pensar,
con lo bién que lo pasábamos
cuando a cartas nos poníamos a jugar,
cuando veniamos al huerto
y no parabamos de reír y hablar,
lo bién que lo pasábamos contigo
núnca jamás lo voy a olvidar,
y yaya, toda la vida
contigo voy a pensar,
porque eres la mejor yaya del mundo
y eso núnca lo podré olvidar.