Andrés Escárcega
Poeta recién llegado
Balbuceo en tu cuerpo la lectura pasional,
respiro tu esencia, las flores, los campos,
los mares, los bosques y mil aromas.
Admiro tu belleza de luna,
de piedra preciosa, de naturaleza tangible.
escucho tu melodia, voz de tono dulce
y preciso encanto.
Bebo embelesado la miel de tus senos,
la humedad de tu cuerpo
y la lagrima de tu llanto.
Indecible el éxtasis provocado
por tu cuerpo, inescrutable lujuria
que abruma en tu cintura
la noche pasional.
Te escucho, te bebo, te observo;
pero nada que inquiete mis sentidos
como el sentirte mía.
Hurgar en tu cintura
la juventud de mis años,
colgar en tu pecho
la voluntad de mis manos,
besar en tu boca lozanías
y reflejar en tus ojos mis alegrias;
nada como sentirte mía,
nada como saberte mía.
Andrés Escárcega.
respiro tu esencia, las flores, los campos,
los mares, los bosques y mil aromas.
Admiro tu belleza de luna,
de piedra preciosa, de naturaleza tangible.
escucho tu melodia, voz de tono dulce
y preciso encanto.
Bebo embelesado la miel de tus senos,
la humedad de tu cuerpo
y la lagrima de tu llanto.
Indecible el éxtasis provocado
por tu cuerpo, inescrutable lujuria
que abruma en tu cintura
la noche pasional.
Te escucho, te bebo, te observo;
pero nada que inquiete mis sentidos
como el sentirte mía.
Hurgar en tu cintura
la juventud de mis años,
colgar en tu pecho
la voluntad de mis manos,
besar en tu boca lozanías
y reflejar en tus ojos mis alegrias;
nada como sentirte mía,
nada como saberte mía.
Andrés Escárcega.