the.jester
Poeta recién llegado
MIEDO QUE DEVORA
No es la oscura sombra de la noche
ni el humano miedo ante el dolor,
no es el duro juicio de la gente
ni un mañana dicho turbador.
No es la imagen de un crucificado,
no es la envidia, el odio ni el rencor,
no son los secretos revelados,
nada de eso, anhelo mío, es mi temor.
Tengo tanto miedo
que en silencio tiemblo
escuchando el eco de la decepción.
Mi temor es perderte
aún sin nunca tenerte,
que no escuches mi ruego,
que el silencio te aleje.
Hoy no temo a la muerte
que ya ha escrito mi suerte,
hoy le temo a los sueños
que en tu ausencia perecen
y a la poca esperanza
que sin ti desvanece.
Temo ver de frente tu rechazo,
temo que me mires con frialdad,
temo nunca estar entre tus brazos,
temo tanto, anhelo mío, a tu crueldad.
Tengo tanto miedo
que en silencio tiemblo
esperando el juicio de tu vanidad.
Mi temor es perderte
aún sin nunca tenerte,
que no escuches mi ruego,
que el silencio te aleje.
Hoy no temo a la muerte
que ya ha escrito mi suerte,
hoy le temo a los sueños
que en tu ausencia perecen
y a la poca esperanza
que sin ti desvanece.
Cesan los latidos,
ecos del vacío,
suenan en el pecho,
abren su camino,
rompen mi esperanza,
juzgan mi destino.
Uno contra otro
luchan mis sentidos,
íntimos temores
arden en sus nidos,
nace así mi miedo... a no estar contigo.
No es la oscura sombra de la noche
ni el humano miedo ante el dolor,
no es el duro juicio de la gente
ni un mañana dicho turbador.
No es la imagen de un crucificado,
no es la envidia, el odio ni el rencor,
no son los secretos revelados,
nada de eso, anhelo mío, es mi temor.
Tengo tanto miedo
que en silencio tiemblo
escuchando el eco de la decepción.
Mi temor es perderte
aún sin nunca tenerte,
que no escuches mi ruego,
que el silencio te aleje.
Hoy no temo a la muerte
que ya ha escrito mi suerte,
hoy le temo a los sueños
que en tu ausencia perecen
y a la poca esperanza
que sin ti desvanece.
Temo ver de frente tu rechazo,
temo que me mires con frialdad,
temo nunca estar entre tus brazos,
temo tanto, anhelo mío, a tu crueldad.
Tengo tanto miedo
que en silencio tiemblo
esperando el juicio de tu vanidad.
Mi temor es perderte
aún sin nunca tenerte,
que no escuches mi ruego,
que el silencio te aleje.
Hoy no temo a la muerte
que ya ha escrito mi suerte,
hoy le temo a los sueños
que en tu ausencia perecen
y a la poca esperanza
que sin ti desvanece.
Cesan los latidos,
ecos del vacío,
suenan en el pecho,
abren su camino,
rompen mi esperanza,
juzgan mi destino.
Uno contra otro
luchan mis sentidos,
íntimos temores
arden en sus nidos,
nace así mi miedo... a no estar contigo.
The Jester (18/04/2012)
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