pecadocapital79
Poeta adicto al portal
Tengo miedo de volverte a acariciar
y que la gata de tu pijama salga huyendo.
Es lo malo del amor, que va pegado al pánico,
por eso renegué de él hace tiempo
y le cambié mis alas a un chico menos duro
por dos pesadas piernas de plomo.
Y luego apareciste tu con la ventana abierta,
mordiéndote el labio y suspirando,
fundiendo el plomo con tanta facilidad
que me supe perdido y aún lo estoy.
Quizas debería correr y ponerme a salvo
atrincherarme lejos de tu boca
que me promete que un beso
puede cambiar el rumbo de una vida,
quizás debería dejar de soñarte
y pedirle una tregua al tiempo
y regresar al desconocerte.
Quizás aún no sea tarde de esquivar el amor
y poder manejar mi vida a mi antojo
y quitarme esta absurda sonrisa de enamorado.
Es mejor huir en pleno incendio
que arder con tu futura indiferencia
cuando ya no sea más
que un dragón que se ha extinguido.
Quizas ahora la gata de tu pijama este afilando la uñas
y la proxima caricia sea la última
y aterrice con mis nuevas alas
en la realidad del asfalto.
Quizás debería dejar de jugar con fuego.
y que la gata de tu pijama salga huyendo.
Es lo malo del amor, que va pegado al pánico,
por eso renegué de él hace tiempo
y le cambié mis alas a un chico menos duro
por dos pesadas piernas de plomo.
Y luego apareciste tu con la ventana abierta,
mordiéndote el labio y suspirando,
fundiendo el plomo con tanta facilidad
que me supe perdido y aún lo estoy.
Quizas debería correr y ponerme a salvo
atrincherarme lejos de tu boca
que me promete que un beso
puede cambiar el rumbo de una vida,
quizás debería dejar de soñarte
y pedirle una tregua al tiempo
y regresar al desconocerte.
Quizás aún no sea tarde de esquivar el amor
y poder manejar mi vida a mi antojo
y quitarme esta absurda sonrisa de enamorado.
Es mejor huir en pleno incendio
que arder con tu futura indiferencia
cuando ya no sea más
que un dragón que se ha extinguido.
Quizas ahora la gata de tu pijama este afilando la uñas
y la proxima caricia sea la última
y aterrice con mis nuevas alas
en la realidad del asfalto.
Quizás debería dejar de jugar con fuego.