Andres Saavedra
Poeta recién llegado
Me he bebido otra copa de este veneno,
tan amargo como apetecible,
tan adictivo como caótico,
siempre causando un daño irreversible.
¿Cuántos momentos habré dejado pasar mientras bebía?,
Siempre sediento y jamás calmo esta sed,
a la espera de que este sentir me termine de consumir
mientras cuento las estrellas lamentando no poder estar ahí.
¿Cuántas veces preferí escapar de la realidad?,
Huyendo siempre de cada encuentro impredecible,
tantas oportunidades que deje pasar
tantas como veces que anhelaba ser libre.
Siempre un cobarde tras una máscara
y sin embargo siempre fue mi verdadera cara,
fueron infinitos los momentos de ansiedad
y la llama que me consumía me termino por apagar.
Esto no es una descripción del miedo,
no es mi intención interpretar el concepto
y sin embargo no dejo de pensar en ello,
no dejo de pensar que siempre tengo miedo.
tan amargo como apetecible,
tan adictivo como caótico,
siempre causando un daño irreversible.
¿Cuántos momentos habré dejado pasar mientras bebía?,
Siempre sediento y jamás calmo esta sed,
a la espera de que este sentir me termine de consumir
mientras cuento las estrellas lamentando no poder estar ahí.
¿Cuántas veces preferí escapar de la realidad?,
Huyendo siempre de cada encuentro impredecible,
tantas oportunidades que deje pasar
tantas como veces que anhelaba ser libre.
Siempre un cobarde tras una máscara
y sin embargo siempre fue mi verdadera cara,
fueron infinitos los momentos de ansiedad
y la llama que me consumía me termino por apagar.
Esto no es una descripción del miedo,
no es mi intención interpretar el concepto
y sin embargo no dejo de pensar en ello,
no dejo de pensar que siempre tengo miedo.