Porfirio Mayo
Poeta recién llegado
Una noche cálida es ahora
Lejos
En nuestra alma
Se escucha un gemido lastimero
Un gemido que crece y se transmuta en
Una sombra profunda que nos maltrata
Que nos agrede
Que nos deja aterrados
La luna escudriña nuestros miedos
Callaremos ahora
Que el cielo está envuelto en un preclaro misterio
Observaremos atentos
Escucharemos
Nos abriremos al silencio
Abriremos los ojos y los oídos
Cerraremos la boca y las manos
Las mantendremos quietas
Aguzaremos los sentidos
Luego
Volveremos ha encerrarnos
En nuestra oscuridad y en nuestro mutismo
Volveremos a mirar a las estrellas
Con el disimulo de tantas veces
Volveremos a asustarnos con el estruendo
Que las nubes provocan al chocar entre si
Volveremos a asustarnos con el rostro de lo desconocido
Que nos mira a través apacibles estanques
Hay un miedo acechándonos en los recovecos de nuestro cuerpo
Un miedo al tiempo infinito
Un ente interno nos acecha voraz
Un monstruo interno nos devora poco a poco
Un miedo infinito se hace en nosotros
Un espanto que nos mantiene en constante amenaza
Una cosa sombría que nos ataja y nos vigila
Tarde que temprano nos lanzará su tarascada definitiva
Lejos
En nuestra alma
Se escucha un gemido lastimero
Un gemido que crece y se transmuta en
Una sombra profunda que nos maltrata
Que nos agrede
Que nos deja aterrados
La luna escudriña nuestros miedos
Callaremos ahora
Que el cielo está envuelto en un preclaro misterio
Observaremos atentos
Escucharemos
Nos abriremos al silencio
Abriremos los ojos y los oídos
Cerraremos la boca y las manos
Las mantendremos quietas
Aguzaremos los sentidos
Luego
Volveremos ha encerrarnos
En nuestra oscuridad y en nuestro mutismo
Volveremos a mirar a las estrellas
Con el disimulo de tantas veces
Volveremos a asustarnos con el estruendo
Que las nubes provocan al chocar entre si
Volveremos a asustarnos con el rostro de lo desconocido
Que nos mira a través apacibles estanques
Hay un miedo acechándonos en los recovecos de nuestro cuerpo
Un miedo al tiempo infinito
Un ente interno nos acecha voraz
Un monstruo interno nos devora poco a poco
Un miedo infinito se hace en nosotros
Un espanto que nos mantiene en constante amenaza
Una cosa sombría que nos ataja y nos vigila
Tarde que temprano nos lanzará su tarascada definitiva
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