MIENTRAS CAMINO
Silencio que gratifica
silencio nacido en la llama de la ola
abrigo de todos los futuros
silencio.
Miedo nocturno con claridad de alba
miedo que surge ante la estantigua dorada
bosque o parnaso donde habita el verso
El verso que abre paso al miedo.
Quiero ser denodadamente yo
Furiosamente yo
abrazando mi sombra atroz
con la energía del cadáver.
Nace la nieve en mis sienes
nieve irredenta y redentora de la vida
Huyo con ella hacia el claustro
en que fuimos engendrados
la nieve y yo.
El monte se hace suave sombra
la reliquia se hace ocaso y yo la habito
¿dónde nacerá esa música?
Apenas yo.
El ocaso color de crimen
acepta los verdes de mis ya largas pestañas
pestañas veladas o velas apestañadas
el mar me espera al fondo.
Me envuelvo en las profundidades
de tus cabellos y huyo
huyo de mi de mi barro que ansía ser mármol
Envuelto en tus cabellos
me disfrazo de poniente.
Faunos
eclipses de sol
ninfas que van al trabajo
escarabajos al sol
ese es mi mundo.
Te desnudas para el mundo
y estoy yo solo
tu virginidad vive en mi sangre
oh hoja pronto hojarasca.
Dulce el lamento
de la llama que agoniza
como un verso que se acaba
y pronto será ceniza.
Ilust.: “La edad de hierro”. Paul Delvaux. 1951
Silencio que gratifica
silencio nacido en la llama de la ola
abrigo de todos los futuros
silencio.
Miedo nocturno con claridad de alba
miedo que surge ante la estantigua dorada
bosque o parnaso donde habita el verso
El verso que abre paso al miedo.
Quiero ser denodadamente yo
Furiosamente yo
abrazando mi sombra atroz
con la energía del cadáver.
Nace la nieve en mis sienes
nieve irredenta y redentora de la vida
Huyo con ella hacia el claustro
en que fuimos engendrados
la nieve y yo.
El monte se hace suave sombra
la reliquia se hace ocaso y yo la habito
¿dónde nacerá esa música?
Apenas yo.
El ocaso color de crimen
acepta los verdes de mis ya largas pestañas
pestañas veladas o velas apestañadas
el mar me espera al fondo.
Me envuelvo en las profundidades
de tus cabellos y huyo
huyo de mi de mi barro que ansía ser mármol
Envuelto en tus cabellos
me disfrazo de poniente.
Faunos
eclipses de sol
ninfas que van al trabajo
escarabajos al sol
ese es mi mundo.
Te desnudas para el mundo
y estoy yo solo
tu virginidad vive en mi sangre
oh hoja pronto hojarasca.
Dulce el lamento
de la llama que agoniza
como un verso que se acaba
y pronto será ceniza.
Ilust.: “La edad de hierro”. Paul Delvaux. 1951