JoanUribe
Poeta recién llegado
A la luz de la luna enciendo la llama
y con ella se enciende una ilusión desconcertante,
sin avisar, a mi mente llega aquella dama
y no me sorprende, pues su presencia ya es muy constante.
Con el humo trato de dibujar su figura
buscando pretextos para tenerla presente,
y de ese modo no caer rápidamente en la locura
mientras con cada suspiro me suicido lentamente.
Y así, noche tras noche calmo mis ansias
quemando mi boca mientras miro las estrellas,
y con mi boca también se queman mis esperanzas
en las que mis labios no saben a nicotina, saben a los labios de ella.
Y no me Interesa si de su corazón jamás me llega el turno
pues eso no es lo que en verdad me abruma,
puedo imaginar que soy su delirio, su poeta nocturno
al menos mientras el cigarrillo se consume y en el Aire se esfuma.
y con ella se enciende una ilusión desconcertante,
sin avisar, a mi mente llega aquella dama
y no me sorprende, pues su presencia ya es muy constante.
Con el humo trato de dibujar su figura
buscando pretextos para tenerla presente,
y de ese modo no caer rápidamente en la locura
mientras con cada suspiro me suicido lentamente.
Y así, noche tras noche calmo mis ansias
quemando mi boca mientras miro las estrellas,
y con mi boca también se queman mis esperanzas
en las que mis labios no saben a nicotina, saben a los labios de ella.
Y no me Interesa si de su corazón jamás me llega el turno
pues eso no es lo que en verdad me abruma,
puedo imaginar que soy su delirio, su poeta nocturno
al menos mientras el cigarrillo se consume y en el Aire se esfuma.