jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
jesucristo lleva ya un par de meses en la tierra
ha vuelto para hacer realidad aquella profecía bíblica
enunciada por san juan en el apocalipsis:
"el vendrá por segunda vez en el atardecer de los tiempos
y su boca prorrumpirá verdades eternas
y los impíos y fornicadores serán barridos de la faz de la tierra"
jesucristo renta el cuarto al otro lado del rellano
que queda justo enfrente de mi cuarto
el día que llegó a instalarse yo tenía fiesta
y al verlo cruzar frente a la puerta lo invité a pasar
le puse una cerveza en la mano y le presenté a las chicas
mayra, cindy, anacleta, edith
ellas desde luego no disimularon su entusiasmo al verlo entrar
-las muy putas no pueden tener junto a ellas a un tipo guapo
sin sentir de inmediato ganas de bajarse las bragas y agacharse-
después de empinarse unos cuantos alcoholes
a jesucristo se le soltó la lengua
habló de su nueva misión, de los ángeles exterminadores
que pronto bajarían a la tierra para obedecer sus órdenes
"prenderemos fuego a los inicuos y masturbadores
a los sepulcros blanqueados y a las esposas infieles
a los borrachos y a los poetas y a toda la escoria humana"
las chicas le preguntaron que tenía de malo masturbarse
que tenía de malo emborracharse y ser poeta
y mayra se sacó la blusa y le enseño las tetas
y le preguntó si no se le antojaría chupárselas
"aniquilaremos a las putitas calientes
a las mujeres cachondas que se citan en hoteles de tercera
a las perras libidinosas que se revuelcan con el primero que pasa"
para hacer que se callara, edith lo sacó a bailar
habían puesto una cumbia y jesucristo se movía con torpeza
yo saqué a bailar a mayra y anacleta lo hizo con cindy
hacía calor y las chicas andaban ya en paños menores
sus cuerpos despedían ese olor turbio y acre de la excitación
la fiesta se prolongó hasta las tantas de la madrugada
entonces alguien apagó la luz y se oyeron algunas risitas acá y allá
desde ese día la gente no deja de venir
borrachos, masturbadores, putitas cogelonas, inicuos seres de la más baja estofa
poetas de mierda, poetas de quinta, poetas que no escriben un solo verso
basta que uno de ellos traiga una cerveza o una botella de tequila
para que el fabuloso inquilino del cuarto de enfrente la multiplique por cien
el padre eterno allá en el cielo debe estarse preguntando
qué coño estará esperando su hijo para empezar a implementar de una puta vez
su apocalíptico plan de limpieza y regeneración planetaria
-muy pronto comenzará una nueva era, pinche villa, te lo aseguro
-claro, mi querido chuyito; ¿te pongo otro vodka tonic?
ha vuelto para hacer realidad aquella profecía bíblica
enunciada por san juan en el apocalipsis:
"el vendrá por segunda vez en el atardecer de los tiempos
y su boca prorrumpirá verdades eternas
y los impíos y fornicadores serán barridos de la faz de la tierra"
jesucristo renta el cuarto al otro lado del rellano
que queda justo enfrente de mi cuarto
el día que llegó a instalarse yo tenía fiesta
y al verlo cruzar frente a la puerta lo invité a pasar
le puse una cerveza en la mano y le presenté a las chicas
mayra, cindy, anacleta, edith
ellas desde luego no disimularon su entusiasmo al verlo entrar
-las muy putas no pueden tener junto a ellas a un tipo guapo
sin sentir de inmediato ganas de bajarse las bragas y agacharse-
después de empinarse unos cuantos alcoholes
a jesucristo se le soltó la lengua
habló de su nueva misión, de los ángeles exterminadores
que pronto bajarían a la tierra para obedecer sus órdenes
"prenderemos fuego a los inicuos y masturbadores
a los sepulcros blanqueados y a las esposas infieles
a los borrachos y a los poetas y a toda la escoria humana"
las chicas le preguntaron que tenía de malo masturbarse
que tenía de malo emborracharse y ser poeta
y mayra se sacó la blusa y le enseño las tetas
y le preguntó si no se le antojaría chupárselas
"aniquilaremos a las putitas calientes
a las mujeres cachondas que se citan en hoteles de tercera
a las perras libidinosas que se revuelcan con el primero que pasa"
para hacer que se callara, edith lo sacó a bailar
habían puesto una cumbia y jesucristo se movía con torpeza
yo saqué a bailar a mayra y anacleta lo hizo con cindy
hacía calor y las chicas andaban ya en paños menores
sus cuerpos despedían ese olor turbio y acre de la excitación
la fiesta se prolongó hasta las tantas de la madrugada
entonces alguien apagó la luz y se oyeron algunas risitas acá y allá
desde ese día la gente no deja de venir
borrachos, masturbadores, putitas cogelonas, inicuos seres de la más baja estofa
poetas de mierda, poetas de quinta, poetas que no escriben un solo verso
basta que uno de ellos traiga una cerveza o una botella de tequila
para que el fabuloso inquilino del cuarto de enfrente la multiplique por cien
el padre eterno allá en el cielo debe estarse preguntando
qué coño estará esperando su hijo para empezar a implementar de una puta vez
su apocalíptico plan de limpieza y regeneración planetaria
-muy pronto comenzará una nueva era, pinche villa, te lo aseguro
-claro, mi querido chuyito; ¿te pongo otro vodka tonic?