James Paul
Poeta asiduo al portal
Mientras la luna enloquece
y Venus brilla en silencio,
no me esperes a que rece
dios del sol que no amanece,
yo fumo, escribo, y sentencio:
"Que el tabaco no me mata,
que las horas son eternas,
que es de chiste mi corbata,
y en sus ojos (son de gata)
me relfejo entre sus piernas".
La luna es obvia y locura
callando el grito en la sombra.
Desabrochando la cordura
veo su boca y me jura
las promesas que no nombra.
Y fumo poco o lo intento,
escribo el mundo que puedo:
bretel y risas, sustento,
y todo y nada o fragmento,
tristeza y tiempo y deseo.
Mientras los mientras pasando
y estrellas queman su vientre,
era más blanda que el blando
brotar del agua brotando,
y era esperar que la encuentre.
Y Venus brilla en lo alto,
y abajo por mi ventana
entra el motor sobresalto
de un auto sobre el asfalto,
y un viento que me aliviana,
que me despeja las dudas
de una certeza encendida:
ni dios ni diablo ni budas
ya rigen, si te desnudas
sobre mi cama y mi vida.
y Venus brilla en silencio,
no me esperes a que rece
dios del sol que no amanece,
yo fumo, escribo, y sentencio:
"Que el tabaco no me mata,
que las horas son eternas,
que es de chiste mi corbata,
y en sus ojos (son de gata)
me relfejo entre sus piernas".
La luna es obvia y locura
callando el grito en la sombra.
Desabrochando la cordura
veo su boca y me jura
las promesas que no nombra.
Y fumo poco o lo intento,
escribo el mundo que puedo:
bretel y risas, sustento,
y todo y nada o fragmento,
tristeza y tiempo y deseo.
Mientras los mientras pasando
y estrellas queman su vientre,
era más blanda que el blando
brotar del agua brotando,
y era esperar que la encuentre.
Y Venus brilla en lo alto,
y abajo por mi ventana
entra el motor sobresalto
de un auto sobre el asfalto,
y un viento que me aliviana,
que me despeja las dudas
de una certeza encendida:
ni dios ni diablo ni budas
ya rigen, si te desnudas
sobre mi cama y mi vida.