Lord Simple
Poeta recién llegado
Rotas las miradas, aún quedan lamentos,
frases incompletas, o trozos de silencio,
me apetece aglutinar a esas estrellas que migran,
que vuelan en manada, hacia nuevos rumbos,
cada estrella de esas, puede ser una sonrisa,
que aún contrita, se planta en mi abrevadero,
y bebe con apremio, golosa de frescura,
me he comido mil esperas,
y todo ocurrió pensando en ti,
traían su palito de sustento
y parecían querer celebrar algo,
pero una vez dentro de mí
se han ido haciendo verbos,
como indicios de frases dedicadas,
he calmado mi sed con gotas de la luna
y ahora resulta que solo sudo amor,
y que, aunque trato de no hacer ejercicio,
solo con pensar en ti, ya me sofoco,
porque te dejé besos como velas encendidas,
para que festejes siempre tu aniversario,
clavándolos sin más en una tarta vacía
a la que llenarás, soplándolas como si suspiraras,
y me mantuve como uno de tus deseos,
flotando en una atmósfera como la de tu cama
esperando que al fin... tú me pidieras,
pero al final me he mojado de intemperie
bajo una lluvia de nube cigarra,
que cantaba ociosa y me seguía
sin querer plantearse el invierno,
hasta que un frío se me posó en los labios,
y no te dije nada, para que fuese un temblor perdido,
pero hoy te compro una rosa de aire,
y una bocanada de sueños para la piel,
hoy te desmaquillo de la soledad,
y te la extraigo de la piel del rostro,
aún no ha pasado el momento de llorar,
si todavía voy... y me concentro en ti,
no se han ido los presagios
ni las sensaciones de asfixia,
mientras mis labios se agrietan
y los años se niegan a transcurrir,
aún me nublan los aromas de ti,
que usan el viento de forma traicionera,
y me moldean con tu sutil esencia
de todas las frutas de tu tiempo,
eres un dolor y créeme que lo siento,
pero de los que no atrofian los dedos,
eres un abandono y creo que me levitas
aún imprevisible, mientras me dictas.