PEQUEÑO GRANITO DE ANIS
Poeta asiduo al portal
Los ojos pierdo por la ventana
se escapan a la realidad que me consume
palomas mensajeras con canto frío
que me vuelven ciega y latente.
¡Yo entonces me quedo de este lado!
En la habitación que me regresa mis ardores
cuatro paredes que no me enclaustran
el sentir, ni la palabra, ni la poesía.
Cuatro paredes que me abren al mundo
de lo que más deseo y me armonizan
aroma de poeta en sonrisa de verdades
Inspiradora soledad en compañía...
Mientras mis ojos se alejan por la ventana
el corazón se abre a la pluma efervecida,
a la pasión de hembra que me baña en celo,
que se entrega a tus deseados temblores...
Poesía entre cuatro paredes ¡Ciega!.
Con aroma de café, de tinta, de papel,
con ternuras de manos voluntariosas
que me hacen tuya hasta el amanecer.
Mientras mis ojos regresan...
se escapan a la realidad que me consume
palomas mensajeras con canto frío
que me vuelven ciega y latente.
¡Yo entonces me quedo de este lado!
En la habitación que me regresa mis ardores
cuatro paredes que no me enclaustran
el sentir, ni la palabra, ni la poesía.
Cuatro paredes que me abren al mundo
de lo que más deseo y me armonizan
aroma de poeta en sonrisa de verdades
Inspiradora soledad en compañía...
Mientras mis ojos se alejan por la ventana
el corazón se abre a la pluma efervecida,
a la pasión de hembra que me baña en celo,
que se entrega a tus deseados temblores...
Poesía entre cuatro paredes ¡Ciega!.
Con aroma de café, de tinta, de papel,
con ternuras de manos voluntariosas
que me hacen tuya hasta el amanecer.
Mientras mis ojos regresan...