Ècrire
Poeta recién llegado
Mientras siga caminando sobre la tierra que un día,
vió nacer en mí su forma, bajo el cielo tintado de rojo
bajo la luna afilada, sombra a trozos en mis pasos,
mientras me quede en tu seno, nunca olvidaré mis lazos.
Mientras siga tu mirada, contra el sol incandescente,
seré libre de besarte dónde no exista doctrina
donde el miedo es muy cobarde y no se atreve a ser rutina.
Mientras siga perfumando, mis valles con tus manos,
seré el fuego que a escondidas suelta cenizas al viento,
que se apaga ante la gente para asfixiarse por dentro.
Mientras siga aquí, soy tuya.
soy imagen y reflejo de lo que más te perturba,
lo que anhelas y repudias por no parecer perfecto.
Mientras siga aquí estoy muerta.
soy el paria que gobierna cada reino en tu pupila,
lo que odias y doblegas para fingirte mujer.
La condena a ser el verso que logró invadir tu prosa.
mientras siga aquí, no hay lucha.
Bajo mis piernas desnudas, no existe tal rebelión,
de probarte soy la culpa, nunca para ser perdón
Mientras siga aquí, no hay norte
sin rumbo, pierdo tus dedos, dibujando mi interior
en cada prófuga noche, como eterno es el momento,
mientras siga aquí, no hay tiempo.
vió nacer en mí su forma, bajo el cielo tintado de rojo
bajo la luna afilada, sombra a trozos en mis pasos,
mientras me quede en tu seno, nunca olvidaré mis lazos.
Mientras siga tu mirada, contra el sol incandescente,
seré libre de besarte dónde no exista doctrina
donde el miedo es muy cobarde y no se atreve a ser rutina.
Mientras siga perfumando, mis valles con tus manos,
seré el fuego que a escondidas suelta cenizas al viento,
que se apaga ante la gente para asfixiarse por dentro.
Mientras siga aquí, soy tuya.
soy imagen y reflejo de lo que más te perturba,
lo que anhelas y repudias por no parecer perfecto.
Mientras siga aquí estoy muerta.
soy el paria que gobierna cada reino en tu pupila,
lo que odias y doblegas para fingirte mujer.
La condena a ser el verso que logró invadir tu prosa.
mientras siga aquí, no hay lucha.
Bajo mis piernas desnudas, no existe tal rebelión,
de probarte soy la culpa, nunca para ser perdón
Mientras siga aquí, no hay norte
sin rumbo, pierdo tus dedos, dibujando mi interior
en cada prófuga noche, como eterno es el momento,
mientras siga aquí, no hay tiempo.