LINDA R .R
Poeta recién llegado
Ya pasaron por nosotros mil Abriles.
Ya crecieron y murieron los guaduales.
Los zapallos en el campo yacen muertos;
las pisadas que antes dimos se esfumaron.
Ya la casa que habitamos la tumbaron
y la cama, donde ayer nos entregamos,
las polillas como fieras devoraron,
y las mantas que una vez nos arroparon
¡ya no existen!,
hace tiempo que sus dueños las botaron.
¿Tú recuerdas los guayabos en el patio?
pues te cuento, ya no viven,
hace tiempo los cortaron;
las gallinas de Vitalia se murieron
y Vitalia y su hijo ya se fueron.
¿Recuerdas el camino?,
¿el que siempre caminamos?,
la callecita de piedritas
donde un día nos amamos
¡ya no está!,
ahora es una calle grande
donde ya no transitamos.
¿Recuerdas las piñuelas
a la vera del camino?
¿Y las pencas de maguey,
donde tú y yo nos inscribimos?
¡aún existen!
y le preguntan al camino
dónde fue que nos perdimos
y por qué nunca volvimos.
Ya pasaron por nosotros mil Abriles
y los he colgado en mi ventana
a que ventilen.
Ellos cuentan
mil historias juveniles.
¿Recuerdas nuestros juegos infantiles?
Recuerdo que yo era tu mujer
y tú la reina y los alfiles.
Recuerdo que nos casamos una noche
y prometimos ser felices sin reproches.
Hoy todo es diferente,
todo ha muerto,
¡tú te fuiste!,
te marchaste a otro universo.
Ya la nieve de los años me ha cubierto
y repito todo el día y en silencio:
ya pasaron por nosotros mil Abriles
y sigo aquí, esperando a que regresen
la reina y los alfiles,
que no han vuelto.
Ya crecieron y murieron los guaduales.
Los zapallos en el campo yacen muertos;
las pisadas que antes dimos se esfumaron.
Ya la casa que habitamos la tumbaron
y la cama, donde ayer nos entregamos,
las polillas como fieras devoraron,
y las mantas que una vez nos arroparon
¡ya no existen!,
hace tiempo que sus dueños las botaron.
¿Tú recuerdas los guayabos en el patio?
pues te cuento, ya no viven,
hace tiempo los cortaron;
las gallinas de Vitalia se murieron
y Vitalia y su hijo ya se fueron.
¿Recuerdas el camino?,
¿el que siempre caminamos?,
la callecita de piedritas
donde un día nos amamos
¡ya no está!,
ahora es una calle grande
donde ya no transitamos.
¿Recuerdas las piñuelas
a la vera del camino?
¿Y las pencas de maguey,
donde tú y yo nos inscribimos?
¡aún existen!
y le preguntan al camino
dónde fue que nos perdimos
y por qué nunca volvimos.
Ya pasaron por nosotros mil Abriles
y los he colgado en mi ventana
a que ventilen.
Ellos cuentan
mil historias juveniles.
¿Recuerdas nuestros juegos infantiles?
Recuerdo que yo era tu mujer
y tú la reina y los alfiles.
Recuerdo que nos casamos una noche
y prometimos ser felices sin reproches.
Hoy todo es diferente,
todo ha muerto,
¡tú te fuiste!,
te marchaste a otro universo.
Ya la nieve de los años me ha cubierto
y repito todo el día y en silencio:
ya pasaron por nosotros mil Abriles
y sigo aquí, esperando a que regresen
la reina y los alfiles,
que no han vuelto.
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