Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Discutimos de todo,
nuestra relación nunca fue la mejor,
sentí las garras del tiempo
y traté de enderezar este barco en su honor.
Me explicó las razones que no quise oír,
me dijo de todas las dudas que conoce de mí,
y yo no tuve un momento para escapar
de esta triste conversación.
Te he dado mil minutos de gracia
te he dado un aliento nuevo tres veces al mes,
y yo que miraba hacia el techo, volteando la cara,
le decía "qué ganas de ir por un café".
-He negociado mis cartas-me dijo
-y no puede quedarse para otra ocasión-,
terminé de servir el café y lo tomaba a sorbitos
y buscaba galletas para endulzar mi dolor.
-No te hagas el loco, ya sabías que esto iba a pasar-
-Lo imaginé- contesté-
y mirándome fijo me dijo
-No me grites, no me alces la voz-.
Te he dado mil minutos de gracia
y es preciso que ahora vivas mi religión,
si he llegado hasta acá
no me hagas perder el tiempo, no es tu decisión.
Y la muerte entendió que yo no quería irme
pero ella ya tenía mi pasaporte con sello al portador,
no tuve chance de despedirme
de las cosas que dejé, hoy mi velorio empezó.
nuestra relación nunca fue la mejor,
sentí las garras del tiempo
y traté de enderezar este barco en su honor.
Me explicó las razones que no quise oír,
me dijo de todas las dudas que conoce de mí,
y yo no tuve un momento para escapar
de esta triste conversación.
Te he dado mil minutos de gracia
te he dado un aliento nuevo tres veces al mes,
y yo que miraba hacia el techo, volteando la cara,
le decía "qué ganas de ir por un café".
-He negociado mis cartas-me dijo
-y no puede quedarse para otra ocasión-,
terminé de servir el café y lo tomaba a sorbitos
y buscaba galletas para endulzar mi dolor.
-No te hagas el loco, ya sabías que esto iba a pasar-
-Lo imaginé- contesté-
y mirándome fijo me dijo
-No me grites, no me alces la voz-.
Te he dado mil minutos de gracia
y es preciso que ahora vivas mi religión,
si he llegado hasta acá
no me hagas perder el tiempo, no es tu decisión.
Y la muerte entendió que yo no quería irme
pero ella ya tenía mi pasaporte con sello al portador,
no tuve chance de despedirme
de las cosas que dejé, hoy mi velorio empezó.