Noches, mil noches han pasado;
días, mil días he vivido;
horas, mil horas he adelantado
al reloj de piedra del olvido,
desde que no estás conmigo.
Porque no hay noches, no hay días,
no hay años, no hay horas,
nada hay en mi vida,
por qué el alma mía
se resigne a estar sola.
Viajo al sol y a las estrellas,
me dejo llevar en el viento
por una golondrina viajera,
me voy, me alejo y vuelvo,
y así, mi amor, hasta ti siempre llego.
días, mil días he vivido;
horas, mil horas he adelantado
al reloj de piedra del olvido,
desde que no estás conmigo.
Porque no hay noches, no hay días,
no hay años, no hay horas,
nada hay en mi vida,
por qué el alma mía
se resigne a estar sola.
Viajo al sol y a las estrellas,
me dejo llevar en el viento
por una golondrina viajera,
me voy, me alejo y vuelvo,
y así, mi amor, hasta ti siempre llego.