Alma pura,
luz de ternura
de mi vida oscura.
Eterna primavera
de sólida blancura.
Inmortal luna resplandeciente
que embellece tu rostro
de pura ternura.
Dulce reflejo de la noche de amor
donde mi alma reposa
dejando atrás el oscuro pasado
donde llevo mi vida pagana,
alagando tu mirada esplendorosa.
Fortaleza preciosa,
que me protege de mal que me acosa,
haces mi vida majestuosa.
Cuando la miro
a los cielos grito
y encuentro el placer
de un suspiro.
No seré Pedro salinas,
pero escribo versos
cuando caminas.
No seré Góngora
pero puedo escribirte
miles de cosas bellas en una hora.
No seré Bécquer,
pero puedo hacer brillar
las estrellas con solo verte.