Missy
Poeta recién llegado
Mi miedo más grande es perder tu latido,
antes de arrullarte dormido conmigo.
Antes de mirarte y poder abrazarte,
antes de en mis brazos por fin resguardarte.
Por eso a Dios le hablo cuando cae el día,
y dejo en sus manos tu pequeña vida.
Que te sostenga Él mientras creces en mí,
pues aún no puedo protegerte de aquí.
Y aunque no conozca el color de tus ojos,
ya cuido tus sueños, tus risas y antojos.
Porque aun sin tenerte cerquita de mí,
ya eres el milagro que vive en mí.
antes de arrullarte dormido conmigo.
Antes de mirarte y poder abrazarte,
antes de en mis brazos por fin resguardarte.
Por eso a Dios le hablo cuando cae el día,
y dejo en sus manos tu pequeña vida.
Que te sostenga Él mientras creces en mí,
pues aún no puedo protegerte de aquí.
Y aunque no conozca el color de tus ojos,
ya cuido tus sueños, tus risas y antojos.
Porque aun sin tenerte cerquita de mí,
ya eres el milagro que vive en mí.