Évano
Libre, sin dioses.
"Ni la palabra ni el silencio. Nada pudo servirme para que tú vivieras"
José Ángel Valente.
José Ángel Valente.
Miles de caminos fueron ayeres
donde se aplanaban montañas al paso
y a la espalda volvían a crecer.
Miles de buitres volaron hambrientos
sobre moribundos que no vi.
Hoy traga el mar toda cúspide que no entienda
que la vida es el amor que regalas
alas alas alas alas alas alas alas alas alas alas alas
Hoy las olas devuelven las cimas del yo egoísta
como arena que muere y llega
a los pies de cada uno.
Mañana nadaré hacia el final
de ninguna parte.
Mientras, mi cabeza,
de vez en cuando,
penetrará con sus giros las aguas,
y verá un fondo donde
continúa cayendo y demolido el mundo que pisé.
Serán profundas las simas que divise
y el calor dado en la espalda se irá escapando
por los poros que un día alcanzaron al sol.
Cansado
acabaré,
hundido,
des...des..des.....des.....des..des....des...
...gra...gra..gra.........gra.....gra..gra...
..na...na...na......na........na....na...
....do.......do..do.....do....do..do.....do...
.y.......y...y....y..y.....y...y....y...y...
.....en...en...en......en..en..en...en...
.. mi...mi.....mi....mi......mi.......mi...
.......ga...ga....ga.....ga.....ga........ga...
..jas...
......................descendido
a poso, a grano de tiempo en fondo de mar,
un recuerdo familiar y, quizá...
que da rán flo tan do mis le tras.
Co mi da pa ra pe ces con pes ta ñas pe ga das
porlacola del leviatán delpoder.
Y volverá el mundo
a girar
como loco
con los cuerpos de otros,
con los papeles al viento de los que seráncomo loco
con los cuerpos de otros,
nuevos moribundos intentando esquivar
el horizonte claro de las cuencas de unos ojos
predestinados al depredador de la presa que piensa.
Serán carroña, imágenes y letras pintadas
en las paredes infinitas e inertes
de un mundo onírico donde
reinan interiores que carecen de caminos.
No sé si ya estoy en bañador y meditando,
y las montañas de mi atrás
van siendo trituradas y expulsadas
—después del rato en los mares del olvido—
a la playa donde me hallo
y donde soy un quizá ejercitando los brazos
y las manos
para dárselas pronto,
quizá,
a la muerte que extiende impasible
las siempre suyas,
frías e inevitables.
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