tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
El mundo me atrapa, me envasa y me convierte en un producto de consumo.
La noche sigue siendo hostil y pagana, de brebajes monto la jarra en olvidos y me encierro en mí mismo, infundido en las cosas imprácticas que deconstruyo.
En la quietud de las mentes emergentes sobreviven estos momentos tiranos.
Donde la noche escapará del cristal y los miedos bailarán de pereza.
Estará vivo el mito distante que ahuyentará la demencia perdida entre mis nadas.
Preservando en las sombras el destino rupestre que anida a orillas de todas las palabras olvidadas.
Suelto las imágenes rugosas que me acaban de llegar.
Disolvente retícula que empapa los pies de mis frases secas.
Se acercarán las voces doradas.
La noche lírica infectará de mímica los relatos psicodélicos.
Donde quiera que estén.
La noche sigue siendo hostil y pagana, de brebajes monto la jarra en olvidos y me encierro en mí mismo, infundido en las cosas imprácticas que deconstruyo.
En la quietud de las mentes emergentes sobreviven estos momentos tiranos.
Donde la noche escapará del cristal y los miedos bailarán de pereza.
Estará vivo el mito distante que ahuyentará la demencia perdida entre mis nadas.
Preservando en las sombras el destino rupestre que anida a orillas de todas las palabras olvidadas.
Suelto las imágenes rugosas que me acaban de llegar.
Disolvente retícula que empapa los pies de mis frases secas.
Se acercarán las voces doradas.
La noche lírica infectará de mímica los relatos psicodélicos.
Donde quiera que estén.