NOMICA
Poeta recién llegado
MIO.
Para que jamás lo olvides:
Estabas inscrito en el pulso de mi sangre
En la línea blanca de mi historia
Con mi camino estaba pactado tu destino
Ya anduvimos por el mundo
Te ofrecí el corazón con la bondad que los quince años, me dieron
Fuiste la mala palabra por primera vez pronunciada
El calor supurante del abismo de la muerte, en una cama
La ceguera efímera
El paraíso en carne y hueso
La canción del vals que nunca baile
Fuiste el fulgor de mi lengua
La audacia de mis ojos a distancia
Querido mío; para que jamás lo olvides
Fuiste mío desde el seno de tu madre
Y yo todavía no existía
Fuiste mío desde que se encendió el mundo
Y todavía Dios no nos concebía.