Idril
Poeta recién llegado
Mirada
Todo en mi es extraño, parece que no me conosco,
soy totalmente diferente a aquello que había logrado mostrar de mi;
el vacío que llena este corazón, ha encontrado más espacio,
dejando en la melancolía mi sentir,
vivo y amo, aunque no sea correspondida de la forma que quisiera;
pienso y desquisio por mi propio gusto;
su mirada no busca la mía,
pero mis ojos necesitan iluminarse,
con la luz y vitalidad que provoca tan solo su presencia.
No quiero dejar espacio para más,
estos latidos me matan,
pienso que si yo sola pudiera entenderme,
no daría más lamento que aquel que reconosca,
una lágrima mía derramada sobre la pared,
que dibuja esta verdad,
ya no puedo, ni quiero vivir,
sin dejar de verlo a él.
Todo en mi es extraño, parece que no me conosco,
soy totalmente diferente a aquello que había logrado mostrar de mi;
el vacío que llena este corazón, ha encontrado más espacio,
dejando en la melancolía mi sentir,
vivo y amo, aunque no sea correspondida de la forma que quisiera;
pienso y desquisio por mi propio gusto;
su mirada no busca la mía,
pero mis ojos necesitan iluminarse,
con la luz y vitalidad que provoca tan solo su presencia.
No quiero dejar espacio para más,
estos latidos me matan,
pienso que si yo sola pudiera entenderme,
no daría más lamento que aquel que reconosca,
una lágrima mía derramada sobre la pared,
que dibuja esta verdad,
ya no puedo, ni quiero vivir,
sin dejar de verlo a él.