Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Hay miradas de amor
repletas de suspiros,
hay miradas de trigo
que reparten pan de molde,
otras quitan la fiebre,
algunas se guardan
la lluvia
para cuando haga falta,
las hay que duran
un relámpago
y las que se clavan
en tus ojos
como la espina
de una rosa,
las que se eternizan
siempre acaban en beso,
también existen
las que miran a un lado
para ver que sucede en el otro,
las miradas remolino
te engullen sin remedio
y las tiernas dan ganas
de comérselas,
a mí me gustan las melancólicas
porque casi nunca mienten
repletas de suspiros,
hay miradas de trigo
que reparten pan de molde,
otras quitan la fiebre,
algunas se guardan
la lluvia
para cuando haga falta,
las hay que duran
un relámpago
y las que se clavan
en tus ojos
como la espina
de una rosa,
las que se eternizan
siempre acaban en beso,
también existen
las que miran a un lado
para ver que sucede en el otro,
las miradas remolino
te engullen sin remedio
y las tiernas dan ganas
de comérselas,
a mí me gustan las melancólicas
porque casi nunca mienten