Zaróm
Poeta recién llegado
¿Hacia dónde estás mirando?
Yo tampoco creo que los humanos no volamos y
si violamos las leyes de la física,
tal vez no venga la cigüeña, sino la luna y
un caballo que nos saque a pasear por las flores de Atacama
para ver las raíces de la lluvia que nos limpia la cara
por atrevernos a no ocultarnos del frío ni de la niebla,
por atrevernos a dibujar nuestro propio mapa, aunque lo llamen adolescencia.
Pero nuestro horizonte siempre ha estado más al fondo y
más al fondo, también estamos nosotros
bailando una canción que solo unos pocos entendemos,
mientras la cascada cae lenta y dulce trayendo sus flores de loto y
una noche calma y brillante en las montañas de oriente y
al verte tan ilusionada, mi luz también se enciende.
Así que caminaremos con la sonrisa en lo alto
porque al fin no nos brillan los dientes, sino los ojos y
nuestras miradas plantarán semillas entre las grietas del pavimento…
pasarán los amaneceres… y
las flores nos refugiarán cuando llegue nuestro descanso.
Yo tampoco creo que los humanos no volamos y
si violamos las leyes de la física,
tal vez no venga la cigüeña, sino la luna y
un caballo que nos saque a pasear por las flores de Atacama
para ver las raíces de la lluvia que nos limpia la cara
por atrevernos a no ocultarnos del frío ni de la niebla,
por atrevernos a dibujar nuestro propio mapa, aunque lo llamen adolescencia.
Pero nuestro horizonte siempre ha estado más al fondo y
más al fondo, también estamos nosotros
bailando una canción que solo unos pocos entendemos,
mientras la cascada cae lenta y dulce trayendo sus flores de loto y
una noche calma y brillante en las montañas de oriente y
al verte tan ilusionada, mi luz también se enciende.
Así que caminaremos con la sonrisa en lo alto
porque al fin no nos brillan los dientes, sino los ojos y
nuestras miradas plantarán semillas entre las grietas del pavimento…
pasarán los amaneceres… y
las flores nos refugiarán cuando llegue nuestro descanso.