Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Me enamoré ayer de unos ojos remolino
que me ofrecían una isla desierta,
una caricia de ola en cada mirada,
un futuro libro de poemas en sus pupilas.
Todo ocurrió en un instante de nubes amigas,
yo miraba al cielo buscando sol o lluvia,
ella se asomaba a un balcón toda luna,
nos miramos, alguien pulsó el botón de pausa,
mi corazón escaló la fachada,
su sonrisa aterrizó en mi boca,
reaccioné y le grité mi número de teléfono,
se metió para adentro y cerró la puerta.
Hoy cuando suena el móvil mis latidos se desbocan.
que me ofrecían una isla desierta,
una caricia de ola en cada mirada,
un futuro libro de poemas en sus pupilas.
Todo ocurrió en un instante de nubes amigas,
yo miraba al cielo buscando sol o lluvia,
ella se asomaba a un balcón toda luna,
nos miramos, alguien pulsó el botón de pausa,
mi corazón escaló la fachada,
su sonrisa aterrizó en mi boca,
reaccioné y le grité mi número de teléfono,
se metió para adentro y cerró la puerta.
Hoy cuando suena el móvil mis latidos se desbocan.