Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Atrás quedó la voz y la garganta,
el cielo tachonado de futuro,
las ganas de saltarme cualquier muro
por ver cómo la vida se levanta
la falda hasta mostrarse ruin y santa,
preñada de certeza y de perjuro…
Atrás quedó la luz y el cieno oscuro
y todo lo que en fin, la vida canta.
No quiero dar mi brazo a la derrota
en este andar andando con lo puesto:
noventa es la razón que más me agota.
Anciano juego impar y asumo el resto
en esta lid absurdamente idiota
que gano cuando pierdo. Por supuesto.
el cielo tachonado de futuro,
las ganas de saltarme cualquier muro
por ver cómo la vida se levanta
la falda hasta mostrarse ruin y santa,
preñada de certeza y de perjuro…
Atrás quedó la luz y el cieno oscuro
y todo lo que en fin, la vida canta.
No quiero dar mi brazo a la derrota
en este andar andando con lo puesto:
noventa es la razón que más me agota.
Anciano juego impar y asumo el resto
en esta lid absurdamente idiota
que gano cuando pierdo. Por supuesto.