Allí arriba,
¡Una lumbrera!
Y aquí abajo...
Un corazón cansado.
La belleza encadenada
Y mi ilusión, sin su Hado.
Y en tu sonrisa, el murmullo
Del universo gozoso.
Y en mi corazón, arrullo.
¡Que vibra cuando recuerda!
Que tu ansia en el besar,
Le marcaba al cielo el ritmo;
Conque habría de vibrar.