GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Mirándote a los ojos
juraría que tenés algo
que contarme.
Mirándote a los ojos
lo sé.
Pero no pregunté.
Aprendí a leer
ciertos brillos.
Algo nuevo
te está pidiendo espacio.
Las pupilas te delatan
con ese fulgor incómodo,
como si el secreto
pesara más que el silencio.
Ese secreto que todavía
no sabe a quién traicionar.
Te veo frente al espejo
ajustándote el vestido
que se te pega indecorosamente,
El vestido ajusta
donde no debería,
como si ya hubieras decidido
Te miro mientras
te acomodás el cabello,
te pintás y delineás los ojos,
Tus labios,
preparándote
para decir
cosas que se desarman
si se nombran a tiempo.
Cada gesto
corrige algo
que no está mal.
Inquieta.
cuando recordás
lo que se puede desbordar.
Inquieta,
como el corazón
cuando se acelera
sin motivo clínico.
Y yo,
tambien inquieto,
como la sangre
cuando entiende
que no vuelve
al mismo lugar.
G.G.G.
FEB/2026
juraría que tenés algo
que contarme.
Mirándote a los ojos
lo sé.
Pero no pregunté.
Aprendí a leer
ciertos brillos.
Algo nuevo
te está pidiendo espacio.
Las pupilas te delatan
con ese fulgor incómodo,
como si el secreto
pesara más que el silencio.
Ese secreto que todavía
no sabe a quién traicionar.
Te veo frente al espejo
ajustándote el vestido
que se te pega indecorosamente,
El vestido ajusta
donde no debería,
como si ya hubieras decidido
Te miro mientras
te acomodás el cabello,
te pintás y delineás los ojos,
Tus labios,
preparándote
para decir
cosas que se desarman
si se nombran a tiempo.
Cada gesto
corrige algo
que no está mal.
Inquieta.
cuando recordás
lo que se puede desbordar.
Inquieta,
como el corazón
cuando se acelera
sin motivo clínico.
Y yo,
tambien inquieto,
como la sangre
cuando entiende
que no vuelve
al mismo lugar.
G.G.G.
FEB/2026