jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
el tipo es joven, cuando mucho tendrá 18;
ojos de mirada franca, aparece sentado
desnudo en la cama y sostiene un cartón
donde ha escrito "¿quieres que baile para ti?"
la ocurrencia me hace sonreír
cuánto puto demente hay en este mundo
pienso, y le escribo diciéndole que estoy
dispuesto a contemplarlo, pero que no
soy gay (a las 9:25 a.m. del 8/11/14 todavía no);
el cabrón mueve la cámara de manera que
enfoque el espacio a un lado de la cama;
luego sale de ella y comienza a bailar una especie de
danza africana de la lluvia o algo
por el estilo, con brincos y giros y gestos raros, la cosa
dura un par de minutos, me aburro, le doy
un trago a mi cerveza, aprieto "next" y
en la pantalla aparece ahora la cara de
un vejestorio de florida, lo saludo con
la mano, el tipo me pregunta si me gustaría
verlo inyectarse una sobredosis y suicidarse frente
a mis ojos, "i dont want to die alone", añade, le digo
que está bien, que se ponga
la puta inyección, lo veo luego
clavarse la aguja en el brazo, le doy otro trago
a mi cerveza y cuando el viejo termina de meterse
toda el contenido de la jeringa en la sangre, levanto el
pulgar para darle ánimos y una sonrisa se
dibuja en sus delgados, cada vez más pálidos
tristes labios por última
vez
uno menos y seguimos siendo demasiados