ASTHUR
Poeta recién llegado
Yo en mi bote sin vela viajando hacia el horizonte de tu cielo,
Vagando por un mar de lágrimas azules.
Perdido y sin rumbo alguno,
Soy náufrago de tus besos, residente de tu interior,
Esclavo en un mar inhóspito de agonías,
Somos viento en el cielo,
Somos polvo flotante de innumerables alegrías.
Yo en la tormenta de amor te he encontrado
Y mi cuerpo ha recobrado su fuerza sin haberse postrado.
Las flores han comenzado a brotar,
Guirnaldas engalanan el día
Y el rosal embelesa sus finas espinas.
Una nube descansa frente a mí,
Me habla de cosas hermosas,
De aquellas noches donde la Luna se refleja en ti,
Donde la mar no nos separa,
Donde mi alma llora en silencio,
Donde mi cielo es adornado por bellas canciones
Y Donde mi vida no importa si no está entre tus creaciones.
Un ave se ha posado en mi árbol
Y cantó con alegoría bellas historias
Ha cantado con el alma a su vida y al jazmín del que se ha enamorado.
Muchas veces en el cielo puedo ver tu rostro
Puedo mirar tus manos en las nubes,
Tú cabello en el plumaje del ave
Y en tu cuerpo puedo oler aquél jazmín.
Soy el árbol,
Eres la majestuosidad de la vida
Vive y crece junto a mí.
Ruego a Dios que el jazmín, que mis nubes,
Que mi ave y que mi cielo no se vayan de mis manos.
Como la galaxia más bella
Como el brazo de Dios
Como eso y todo lo hermoso eres
Mi universo, mi vida, mi amor.
Vagando por un mar de lágrimas azules.
Perdido y sin rumbo alguno,
Soy náufrago de tus besos, residente de tu interior,
Esclavo en un mar inhóspito de agonías,
Somos viento en el cielo,
Somos polvo flotante de innumerables alegrías.
Yo en la tormenta de amor te he encontrado
Y mi cuerpo ha recobrado su fuerza sin haberse postrado.
Las flores han comenzado a brotar,
Guirnaldas engalanan el día
Y el rosal embelesa sus finas espinas.
Una nube descansa frente a mí,
Me habla de cosas hermosas,
De aquellas noches donde la Luna se refleja en ti,
Donde la mar no nos separa,
Donde mi alma llora en silencio,
Donde mi cielo es adornado por bellas canciones
Y Donde mi vida no importa si no está entre tus creaciones.
Un ave se ha posado en mi árbol
Y cantó con alegoría bellas historias
Ha cantado con el alma a su vida y al jazmín del que se ha enamorado.
Muchas veces en el cielo puedo ver tu rostro
Puedo mirar tus manos en las nubes,
Tú cabello en el plumaje del ave
Y en tu cuerpo puedo oler aquél jazmín.
Soy el árbol,
Eres la majestuosidad de la vida
Vive y crece junto a mí.
Ruego a Dios que el jazmín, que mis nubes,
Que mi ave y que mi cielo no se vayan de mis manos.
Como la galaxia más bella
Como el brazo de Dios
Como eso y todo lo hermoso eres
Mi universo, mi vida, mi amor.