César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi respuesta aunque me rechaces.
Me duele tu abandono, tu silencio,
me duele en infinito que te vayas.
Me duelen las canciones y los versos,
me duelen las heridas, las palabras.
Me duele tu dolor cual fiero eco
que hiere mis oídos con sus lanzas,
me duele no saber si volveremos
a darnos un abrazo en las mañanas.
Me duele el corazón a fuego lento,
me duelen las ofensas y estas cartas.
Del llanto y del dolor ya mis cerezos
espinas a las rosas arrebatan.
Me dueles y te escribo en viejos lienzos
mis letras de dolor tristes, ingratas
¡Quedábanme por darte tantos besos...
me queda solo el alma destrozada!
Me mata tu rencor feral, intenso.
Me quema tu dolor cual roja brasa;
me rompe este poema el alma adentro,
el alma que el penar humilla, arrastra.
me dueles tú, mujer, mi sentimiento.
Apiádate de mí mientras tus lágrimas
se llevan al jamás los sufrimientos
y traen para ambos la alborada.
Octubre y respuesta. 2015. César Guevara.
Nota: Los versos con acentuación "no permitida" yo los permití.
Me duele tu abandono, tu silencio,
me duele en infinito que te vayas.
Me duelen las canciones y los versos,
me duelen las heridas, las palabras.
Me duele tu dolor cual fiero eco
que hiere mis oídos con sus lanzas,
me duele no saber si volveremos
a darnos un abrazo en las mañanas.
Me duele el corazón a fuego lento,
me duelen las ofensas y estas cartas.
Del llanto y del dolor ya mis cerezos
espinas a las rosas arrebatan.
Me dueles y te escribo en viejos lienzos
mis letras de dolor tristes, ingratas
¡Quedábanme por darte tantos besos...
me queda solo el alma destrozada!
Me mata tu rencor feral, intenso.
Me quema tu dolor cual roja brasa;
me rompe este poema el alma adentro,
el alma que el penar humilla, arrastra.
me dueles tú, mujer, mi sentimiento.
Apiádate de mí mientras tus lágrimas
se llevan al jamás los sufrimientos
y traen para ambos la alborada.
Octubre y respuesta. 2015. César Guevara.
Nota: Los versos con acentuación "no permitida" yo los permití.