A las puertas de cincuenta
o en la terraza de un bar
un refresco, de memoria, para contar
al camarero, y a ti, mi cuenta.
En estos cuarenta y nueve
no recuerdo que pedí.
Me mantengo con las tapas de vivir
que la vida es muy breve.
Mi estado no es ni civil
ni tampoco militar.
En esa guerra de amar
hace tiempo que serví.
Y me gané la contienda
con el corazón por arma.
Enamorando su alma,
a una mujer estupenda.
Dedico mi dedicación
a trabajar, a la crisis.
Cara droga diaria, en dósis,
es más que una obligación.
Por el plato de comida
siempre hay mono o lentejas
aunque no quieras, no dejas
de trabajar; es la vida.
Afición de aficionado
al verso libre y la prosa.
Son estas pocas estrofas
por mis cincuenta inspirado.
o en la terraza de un bar
un refresco, de memoria, para contar
al camarero, y a ti, mi cuenta.
En estos cuarenta y nueve
no recuerdo que pedí.
Me mantengo con las tapas de vivir
que la vida es muy breve.
Mi estado no es ni civil
ni tampoco militar.
En esa guerra de amar
hace tiempo que serví.
Y me gané la contienda
con el corazón por arma.
Enamorando su alma,
a una mujer estupenda.
Dedico mi dedicación
a trabajar, a la crisis.
Cara droga diaria, en dósis,
es más que una obligación.
Por el plato de comida
siempre hay mono o lentejas
aunque no quieras, no dejas
de trabajar; es la vida.
Afición de aficionado
al verso libre y la prosa.
Son estas pocas estrofas
por mis cincuenta inspirado.
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