Me desperté pensado en ti y el miedo se apoderó de todo mi cuerpo, llegando a mi memoria por mis venas.
Es un miedo que afecta mi voluntad cuando confunde mis pensamientos,
Cuando te veo a mi lado, te imagino amandome pero al cerrar mis ojos, todo se vuelve oscuro y ahí, cuando languidecen mis sentidos, me pierdo en este profundo abismo, en este desesperado anhelo, cuando pienso que este miedo ineludible que siento al poder perderte me vuelve victoriosa en esta batalla, donde el premio es la mas despiadada cobardía.
No quiero perderte, no quiero que
te desvanezcas.
Quiero mirarte a los ojos, ojos de pálido café que con solo una mirada, y con palabras poco usuales que salen de tu boca, me hacen suspirarle al viento inconfundible mi amor por ti.
Y tus labios impregnados en mi piel, son la marca perfecta de mi razón que afirma mi ser y mis deseos de amarte.