FORJADOR
Poeta recién llegado
La frescura del viento,
entró por mi ventana,
tu rostro acarició, como le dio la gana,
celoso reclamé, ¿porqué el comportamiento?
¡Solo dijo!, ¡Lo siento!
Vi la ventana abierta desde la madrugada,
no pude resistir entrara a éste aposento,
y contemplar la dicha que te brinda tu amada;
respirar la fragancia
¡Del amor de alborada!
entró por mi ventana,
tu rostro acarició, como le dio la gana,
celoso reclamé, ¿porqué el comportamiento?
¡Solo dijo!, ¡Lo siento!
Vi la ventana abierta desde la madrugada,
no pude resistir entrara a éste aposento,
y contemplar la dicha que te brinda tu amada;
respirar la fragancia
¡Del amor de alborada!
¡Qué fresco, me pensé!
¡Pero tienes razón,
la dicha que me brinda
con pasión desbordada,
es poema de ternura
por todos anhelada;
dueña es de mi vida, reina en mi corazón,
¡Todo le pertenezco, como toda ella es mía!
Por siempre la amaré
¡Igual que a la poesía!
¡Pero tienes razón,
la dicha que me brinda
con pasión desbordada,
es poema de ternura
por todos anhelada;
dueña es de mi vida, reina en mi corazón,
¡Todo le pertenezco, como toda ella es mía!
Por siempre la amaré
¡Igual que a la poesía!
Forjador.
Marzo de 2011.
Marzo de 2011.