epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con ese fuego radiante
de su reino del Oriente
viene Febo reluciente
caminando hacia el Largante.
En su viaje alucinante
él nos hace compañía.
Aparece por el día
para después, sottovoce,
despedirse y en la noche
es su novia quien nos guía.
EN BUSCA DEL PONIENTE, DEL SALIENTE O DEL LARGANTE
(La vuelta al mundo)
Partí desde Valencia hacia el Oriente
por visitar la tribu del coronda;
comprobé que la tierra al ser redonda
destruye la existencia de Poniente.
¿Que allí se esconde el sol es evidente?
Quien lo nombró Poniente fue la monda;
pensaría muy poco el trapisonda,
porque yo lo describo por Saliente;
Para ver si el Largante aparecía
recorrí todo el río “Para-ná”
aunque ese viaje a mí me apetecía.
Y circundando el Globo noche y día
regresé de la tierra del chaná.
De nuevo ya en Valencia el sol lucía.
Mas corrijo anomalía
o craso error muy propio de pipiolos.
Se me olvidó mirar en ambos polos.
DE IGNORANTE A IGNORANTE
A mi coche, obligado a revisión,
al taller le llevé sin garantía;
apéndice yo sé que no tenía
y dudo que tuviera corazón.
Pues fastidióme un día de excursión
simulando tal vez una avería;
tan poco recorrido yo le hacía
que no le hallé ninguna explicación.
Mecánico pensando solo en cash
miraba de mi coche hasta los focos
y bálsamo le dio de Fierabrás.
Pregunta, del taller, el mandamás:
¿Por qué tiene kilómetros tan pocos?
“Será porque circulo marcha atrás”.
De esas marchas hay más;
que si llego a saber los entresijos
ahora no tendría doce hijos.
de su reino del Oriente
viene Febo reluciente
caminando hacia el Largante.
En su viaje alucinante
él nos hace compañía.
Aparece por el día
para después, sottovoce,
despedirse y en la noche
es su novia quien nos guía.
EN BUSCA DEL PONIENTE, DEL SALIENTE O DEL LARGANTE
(La vuelta al mundo)
Partí desde Valencia hacia el Oriente
por visitar la tribu del coronda;
comprobé que la tierra al ser redonda
destruye la existencia de Poniente.
¿Que allí se esconde el sol es evidente?
Quien lo nombró Poniente fue la monda;
pensaría muy poco el trapisonda,
porque yo lo describo por Saliente;
Para ver si el Largante aparecía
recorrí todo el río “Para-ná”
aunque ese viaje a mí me apetecía.
Y circundando el Globo noche y día
regresé de la tierra del chaná.
De nuevo ya en Valencia el sol lucía.
Mas corrijo anomalía
o craso error muy propio de pipiolos.
Se me olvidó mirar en ambos polos.
DE IGNORANTE A IGNORANTE
A mi coche, obligado a revisión,
al taller le llevé sin garantía;
apéndice yo sé que no tenía
y dudo que tuviera corazón.
Pues fastidióme un día de excursión
simulando tal vez una avería;
tan poco recorrido yo le hacía
que no le hallé ninguna explicación.
Mecánico pensando solo en cash
miraba de mi coche hasta los focos
y bálsamo le dio de Fierabrás.
Pregunta, del taller, el mandamás:
¿Por qué tiene kilómetros tan pocos?
“Será porque circulo marcha atrás”.
De esas marchas hay más;
que si llego a saber los entresijos
ahora no tendría doce hijos.