manuelo
Poeta fiel al portal
No sé porqué estoy alegre
si me mido por ausencias,
por mil caricias perdidas
por mor de mi negligencia
por mi egoismo indecente
por ir a lo fácil siempre
a mis versos, mis poesías,
por sembrar en fantasía
lo que realidad pedía,
¿dónde mi mano caliente
sobre piel de ébano fría
sobre su cara aterida
sobre sus labios, su frente,
su barriguita vacía,
dónde, ratita cobarde,
dónde estás tú, mano impía?
Ay, cómo me gustaría,
ser un pirata valiente,
y al amacecer del día,
desafiando a los vientos
muy ceñido a barlovento,
desde el mar de Punta Umbría
ir a mares africanos
rescatando a mis hermanos.
¡Qué gran hazaña sería!
Y en ese barco velero,
mirar sus ojitos bellos
celebrar con mil destellos
el amor que les traía
desde España, que es su cielo.
Y, de vuelta, en la Bahía,
decirles que yo los quiero,
que éste, mi suelo, es su suelo,
que su alegría, mi alegría,
que su bienestar mi anhelo
su Patria, también la mía.
si me mido por ausencias,
por mil caricias perdidas
por mor de mi negligencia
por mi egoismo indecente
por ir a lo fácil siempre
a mis versos, mis poesías,
por sembrar en fantasía
lo que realidad pedía,
¿dónde mi mano caliente
sobre piel de ébano fría
sobre su cara aterida
sobre sus labios, su frente,
su barriguita vacía,
dónde, ratita cobarde,
dónde estás tú, mano impía?
Ay, cómo me gustaría,
ser un pirata valiente,
y al amacecer del día,
desafiando a los vientos
muy ceñido a barlovento,
desde el mar de Punta Umbría
ir a mares africanos
rescatando a mis hermanos.
¡Qué gran hazaña sería!
Y en ese barco velero,
mirar sus ojitos bellos
celebrar con mil destellos
el amor que les traía
desde España, que es su cielo.
Y, de vuelta, en la Bahía,
decirles que yo los quiero,
que éste, mi suelo, es su suelo,
que su alegría, mi alegría,
que su bienestar mi anhelo
su Patria, también la mía.